sábado, febrero 23, 2013

domingo, febrero 10, 2013

Escribo esto desde el Ateneo, un lugar lleno de viejos que sestean frente a periódicos y cafés y algún que otro crío que se empecina en corretear entre las mesas, en arrancar una palabra a quienes ya no tenemos nada que decir. Los domingos por la mañana vengo aquí y busco algún rincón en que poder vegetar a gusto durante un par de horas. No siempre, solo las mañanas grises, como esta, que parecen hermanarme con los parroquianos del Ateneo, que me miran displicentes, algunos, recelosos todos, cuando entro por la puerta trasera en un vano intento de evitar todas sus miradas tristes y herrumbrosas que paulatinamente se prodigan en cuanto reparan en mí. A pesar de todos estos años, sigo siendo el elefante azul de la manada. "No podemos librarnos de ti...", parecen querer decirme,"...pero si podemos ignorarte". Y a eso vengo en mañanas como esta al café para viejos elefantes del Ateneo; a que me ignoren; a sentir el gélido abrazo del grupo de los no-muertos que se encogen de hombros por toda respuesta cuando entre ellos se interpelan y vuelven sus cabezas hacia mi, y se resignan a verme ocupar uno de sus asientos del santuario, quién sabe si uno de esos espacios que siempre acaban perteneciendo secretamente a alguien que tuvo mucha más historia que yo. El Ateneo es uno de esos espacios diáfanos sembrado de mesas y sillas de fórmica, con juegos de naipes mugrientos repartidos por todos lados. También cuenta con una mesa de billar y un futbolín que no recuerdo haber visto utilizar a nadie.  Hay una gran barra a la izquierda, conforme se entra desde la entrada del mar y una vieja tele, a la derecha,que siempre está conectada, entronada sobre una extraña peana de corte piramidal que se alza desde el suelo. Al fondo, un pasillo flanqueado por un puñado de cuadros horrendos desemboca en los lavabos y en las escaleras que llevan a los pisos superiores, donde se imparten clases de baile y se organizan, imagino, todo tipo de cursos absurdos y eventos populares. Los viejos vienen aquí y hacen recuento de los vivos, y eso es todo lo que importa en un lugar como este. Yo solo soy el fantasma de los domingos. No todos. Solo los domingos grises como este en que desearía ser un elefante más de la manada.

miércoles, diciembre 19, 2012

"Somos tiempo. Los seres humanos somos tiempo. Estamos hechos de tiempo amasado con arcilla, y tres o cuatro recuerdos. Ésa es la materia prima de la que estamos formados. Segundos. Minutos. Meses. Años. Décadas. Siglos. Milenios. Y yo estoy aquí sin saber qué hacer y tiemblo. Tiemblo de tiempo."

La voz cantante - Eloy Tizón

miércoles, noviembre 07, 2012

"Hoy después de comer he retirado el mantel, he lavado los platos, y un día estaré muerto."

                                                                                                 Eloy Tizón

domingo, agosto 12, 2012

Para ponerse triste no vale cualquiera. Los hay que se pasan y casi dan risa, los hay que no llegan y parecen enfadados o aburridos de la tarde de sábado. Para ponerse triste tendríamos que recibir clases, como de todo lo importante, porque estar triste es asumir que las cosas no están donde deberían y tampoco quedan las fuerzas necesarias para recolocarlas. Para estar triste en condiciones deberíamos pensar de nuevo en aquella mudanza en que se discutió por un regalo y nadie se salió con la suya, ni siquiera el que consiguió quedárselo. O también en la amiga a la que prometimos llamar pronto sin saber que era la última vez que tendríamos ocasión de decirle algo. O en una canción que fue la primera que sonó en el coche de alguien y que ya no nos conmueve como antes, como si la hubieran envasado al vacío y la vendieran en los supermercados. O en los perros que vamos dejando atrás. Pongámonos tristes envueltos en un albornoz enorme y blanco, que como todo el mundo sabe es la prenda con la que mejor se llora, pero solo cuando lleguemos a la conclusión de que inventamos casi todo lo que nos pasa y lo que no nos pasa. 



 Patricia Esteban Erles




El texto y la imagen corresponden íntegramente a una entrada de la cuenta de Facebook de la escritora Patricia Esteban Erles, publicado el 11/08/12

domingo, mayo 20, 2012

Viernes Santo

No recordarme. No recordar nada. Nunca recuerdo nada.

Odio no saber de que me hablan cuando todo el mundo da por hecho que lo sé. Tan solo respiramos el mismo oxigeno pero eso no nos hace iguales. Cada día que pasa estoy mas alejado de todo y de todos, como si fuera uno de esos pasajeros ebrios que siempre acaban rezagados en cubierta, ajenos al ritmo de la fiesta y que nadie echa de menos si se caen por la borda. A veces el tiempo es un juguete extraño en mis manos. Un oscuro artilugio con un resorte oculto que mi torpeza no logra descubrir. Soy ese mono viejo y cansado que juega a resolver enigmas para niños al otro lado del cristal. Soy ese hombre que arrastra los pies al otro lado de la calle y que vigila su reflejo balbuciente en los escaparates para asegurarse de que todavía existe, de que sigue respirando. Una sombra a la luz de vuestro mediodía.

No recuerdo cuando deje de oír las mismas palabras que oye la gente. En realidad ni si quiera estoy seguro de que eso me importe. Estar solo no es tan horrible si no piensas demasiado en ello. No recordar nada, al fin y al cabo, puede ser a veces una bendición.

sábado, julio 09, 2011

Dirty boulevard

Dirty boulevard suena en mi Ipod. Intento sentirme mejor bailando a oscuras en mi habitación, con un vaso de bourbon en la mano y la cabeza llena de brumas. Nunca funciona. O no del todo. Nunca perdura demasiado esa extraña sensación de euforia que tanto echo de menos. Ahora la habitacion es demasiado grande. Los ratones no bailan de día, me digo. Pero aqui, a oscuras, el ratón proyecta sombras de león en estas paredes. Será el bourbon.

lunes, enero 03, 2011





Well I hope that I don't fall in love with you

Cause falling in love just makes me blue,
Well the music plays and you display your heart for me to see,
I had a beer and now I hear you calling out for me
And I hope that I don't fall in love with you.

Well the room is crowded, people everywhere
And I wonder, should I offer you a chair?
Well if you sit down with this old clown, take that frown andbreak it,
Before the evening's gone away, I think that we could make it,
And I hope that I don't fall in love with you.

Well the night does funny things inside a man
These old tom-cat feelings you don't understand,
Well I turn around to look at you, you light a cigarette,
I wish I had the guts to bum one, but we've never met,
And I hope that I don't fall in love with you.

I can see that you are lonesome just like me, and it beinglate,
You'd like some some company,
Well I turn around to look at you, and you look back at me,
The guy you're with has up and splits, the chair next to you'sfree,
And I hope that you don't fall in love with me.

Now it's closing time, the music's fading out
Last call for drinks, I'll have another stout.
Well I turn around to look at you, you're nowhere to be found,
I search the place for your lost face, guess I'll have anotherround
And I think that I just fell in love with you.

jueves, diciembre 23, 2010

Estoy cansado, eso es todo. Ha sido un día duro, ya sabes, el trabajo, los compañeros...Mañana será otro día. Mañana dicen que volverá a salir el Sol. No, no me pongo cínico, sólo intento ser positivo pero mi cara va por libre. Mañana, mañana intentaré reír sin que me duela. Te lo prometo. Ahora déjame ir a la cama. Sólo quiero cerrar los ojos. Mañana intentaré creerme que existe un mañana.

Vaya Ud a saber por qué

No más lágrimas, me digo, no más lágrimas. Hay corazones vacíos, quisiera decirte. No son mejores ni peores. Hay escapistas que no escapan. Hay oquedades que no se pueden rellenar. Uno no debería nunca, bajo ningún concepto, poner el cuello sobre el filo de una navaja que no fuera la suya. Ahora es tarde, pienso. Nunca hubo nadie ahí afuera a quien poder contárselo. Solo quedabas tú. Ahora lo sé.

sábado, octubre 23, 2010

Elvis también nos deja

Mi gato Elvis aún no lo sabe, pero esta tarde va a morir.

Una insuficiencia renal se lo está llevando y yo pienso precipitar un poco las cosas.

Esta mañana a vuelto a apostarse en su ventana para seguir el vuelo de las tórtolas con esos ojos suyos que parecen adivinarlo todo. Estaba sentado contemplándolo todo en silencio; dándome la espalda, y me ha parecido el reproche más triste que un gato puede hacerle a su verdugo.

sábado, septiembre 25, 2010

Home sweet home

La casa ha permanecido demasiado tiempo desatendida. Apenas sé nada de ella a pesar de todos estos años compartidos. Es curioso, un extraño llega a tu casa y te pregunta por sus entrañas, por sus costumbres, y entiendes justo en ese momento, avergonzado, como un alumno eternamente desaventajado, que aquella casa y tú sois dos perfectos desconocidos. Mi lampista, un nuevo amigo, nos presentó esta semana. Creo que me va a gustar vivir en esta vieja casa.

viernes, junio 18, 2010

Los viernes por la tarde


Los viernes ya no son lo que eran. Ahora quizás mucho menos que antes, cuando unas lágrimas pueden calarte hasta los huesos en pleno mes de junio y tres canciones que ya conoces juegan al padel con tu corazón. El chico de la gorra siempre acaba por arrancarte un par de monedas los viernes por la tarde, cuando vierte esa ponzoña dulzona en tus oidos con ese inglés meloso y esa voz tan triste con la que sueñan las mujeres tristes que se sientan a mi lado.

Lo mejor de ti, un viernes por la tarde, son esas tres canciones que ya conoces y esperas con el ánimo encogido, como cuando eres pequeño y tu padre te sostiene entre sus brazos y juega a dejarte caer y tú finges que la caída es una posibilidad real, tan real como esas letras en inglés con acento argentino que se abren paso mansamente entre los vagones con la vana esperanza de sacudir conciencias y monederos.

El chico de la gorra de pescador siempe canta Aleluya, Wonderful world y Angel. En este orden. A veces solo las dos primeras y otras veces, cuando nota que el auditorio le sigue, añade (con esa puta condescendencia con que te venden la vida los argentinos que saben cantar) la de Robie Williams. Es un regalo cuando él la canta. La gente que coge el tren a esa hora lo sabe. Pero hay gente que también regala cuchillos, y hay viernes por la tarde en que preferirías ver el cuchillo, sin más.

domingo, mayo 30, 2010

De resaca todavía

Explica Rafael Marín en su siempre recomendable blog "Crisei" lo que significa el novedoso término Fanwank, esto es: "el término empleado para justificar por parte de los fans un error en el relato, ya sea de continuidad o de narrativa, a menudo a través de retorcidas explicaciones." Y claro, visto lo visto en la última temporada de perdidos y las generosas tragaderas con que engullo las cucharaditas de todas las sopas cocinadas por J.J. Abrams, creo que este es el término que más se aproxima para diagnosticar mi inagotable y enfermiza condescendencia para con creadores de la talla de Abrams.

Puntualiza Don Rafael que en inglés británico wank significa masturbarse. Que conste que Mr. Abrams no me gusta tanto.


viernes, mayo 28, 2010

lunes, abril 05, 2010

Hasta la cintura

Conozco a un tipo a quien no me importaría enterrar en una cuneta de carretera secundaria. Uno de esos tipos a los que cualquiera desearía enterrar para siempre y a los que sin embargo, seguimos concediendo minutos de cáustica indiferencia. Deseando mansamente verles sepultados por todo ese tiempo que jamás les concederemos y que apilamos a nuestra espalda como un dique enorme que nunca terminamos. El tipo en cuestión tuerce el gesto ostensiblemente cada vez que se cruza conmigo, asi que parece oficial este asunto nuestro al que nunca me invitaron. Decía Jorge Luis Borges que debe tenerse cuidado al elegir a los enemigos porque uno termina pareciendose a ellos, pero qué ocurre cuando nos escogen a nosotros. Nuestro enemigo íntimo. Cualquiera. Qué ocurre cuando nadie nos consulta y nos señala rotundo como un niño y se nos lleva a jugar al patio trasero de su casa, tironeándonos de las mangas hasta que se cansen, hasta que decidan que ya es bastante, que ya ha sido suficiente toda esa inquina que nos desconociamos y que ellos tan bien nos han sabido encontrar. Se nos apropian así los odios que aún no profesamos y nos obligan a odiar a la carrera, improvisando sobre la marcha antiguas maledicencias y agravios. Terribles hallazgos que nos fuerzan a desenterrar del rincon más sombrío de nuestro jardín .
Quién sabe en cuantas zanjas yacemos ilesos, impunemente. Cuántas paladas de tierra son capaces de verter sobre nuestros huesos aquellos de quienes jamás esperaríamos nada.

Elegir la hondura, la oquedad. Nuestros últimos cantiles al menos. Vivir también puede ser eso.

martes, marzo 09, 2010

Carey Mulligan




Ayer vi "Enemigos públicos" pero hubiera jurado que tu nunca estuvistes por allí. Ni siquiera cuando rebuscándo entre sus fotogramas te sorprendí oculta tras esa melena rubia y esas hechuras de pin up famélica tan prematura en los años treinta. En "El mejor" ("The Greatest") apareces por primera vez: esa es la razón por la que ya no podré reconocerte en ninguna otra película. Seguirás sonriendo ya siempre con los ojos llenos de lágrimas, abrazada a ese libro, recordando a Bennett. Quien sabe, tal vez me decida a repetir con "An education". Pero antes necesitaré un poco de tiempo. Un par de cervezas tal vez y algo de Jose Mota, que nunca falla.

domingo, marzo 07, 2010

Un día de Feria



Anduvo sereno todo el tiempo, como a cámara lenta, sublimado por ese mar de dudas que le había asaltado desde que apretó el gatillo. Si ahora le preguntaras qué se oía en la feria, con cuantas niñas inocentes se cruzó de camino a la naumaquia de los enanos, si estaba nublado o todo lo empañaba el olor dulzón de las palomitas y el algodón de azucar, sencillamente no sabría qué demonios contestar.

Pero lo más probable es que te hubiera descerrajado otro par de tiros. Por preguntar chorradas.



"Mi pez de color se queda fijo mirando con ojos acuosos el hemisferio de mi pena".


Charles Bukowski

martes, febrero 23, 2010

Amores perros

- Ahora tengo que irme...¿Querrás pomelos?, sí claro, no nos quedan, bueno, te cierro ¿Eh? te quedas aqui con la perrita. Es para que no ladre por toda la casa y eso , hala, no tardo nada. Pórtate bien.


Y se portó bien.



Las primeras cuatro horas se portó tan bien que hasta Karmele Marchante hubiese decidido compartir con él su yogurt desnatado. Pasado el cuarto día las cosas se volvieron algo confusas. Hubo ruidos extraños. Musica de vals venezolano, según algunos vecinos, y esa frase a todas horas, declamada con una vehemencia de carcelero nazi que en modo alguno pudieron asociar a su persona: ¡Pórtate bien!, un, dos, tres, ¡Pórtate bien!

La noticia fue la comidilla de todos esos programas en que los contertulios juran por Satán que son periodistas. Entrevistaron a los del grupo Tedax, a los bomberos y a hasta la cuadrilla de limpieza al completo. Todo el mundo quiso sacar tajada de aquella historia. A la señora Walsz le han abierto una pagina especial en Facebook donde aparecen imágenes de su portería. Su grupo tiene miles de admiradores. Adoran el modo en que frunce sus labios cuando lo imitaba en esos vídeos caseros.

A él nadie lo ha vuelto a ver. Sigue recluido en un centro residencial bajo los atentos cuidados de un primoroso equipo de médicos que intentan en vano descifrar sus cartas de amor. La perrita fue acogida por una familia que nada sabe de aquel suceso. "Es una monada", aseguran, "deberían verla cómo aulla cuando le ponemos el vals de Swanilda".